lunes, 2 de mayo de 2022

Crear con luz: inicios de la fotografía como lenguaje plástico.

 La idea de la fotografía como arte se abrió camino desde los pictorialistas, sin embargo, ella cobró fuerza al interior de los llamados movimientos de vanguardia, ya que, estos fueron los que plantearon reflexiones que problematizaron conceptualmente los fenómenos de la luz, el espacio y el tiempo para la expresión, a partir de la fotografía.  De esta forma estos elementos comenzaron a aparecer como principios conceptuales dentro de la producción plástica fotografica, lo cual sobrepasó el uso de la cámara en sus procesos de producción. Aunque se debe reconocer que la luz siempre fue un elemento esencial dentro de la producción artística estudiada formalmente desde el renacimiento, es solo hasta que aparecieron las vanguardias que esta se piensa como principio conceptual, permitiendo a los artistas y creadores replantear su pensamiento sobre los otros elemento formales de creación.

Así, para Lászlo Moholy-Nagy (1895-1946) pensar la luz es el principio esencial para entender y reflexionar la fotografía y otras prácticas de creación en el siglo XX. Para este artista visualizar, comprender y entender tanto la luz como la fotografía desde una posición conceptual, permitio despojar a la práctica fotográfica del sentido funcional, mecanico y mimetico asociado a una reproducciòn automata a partir de la traducción del fenomeno de la luz, tal como lo expresa (Moholy-Nagy, 1994, p. 60).

Como resultado, la luz comenzó a verse no solo como fenómeno físico y formal de las composiciones artísticas, sino que también se reflexionó y se comprendió como ejercicio de construcción conceptual al interior de las disciplinas creativas. En consecuencia, los movimientos artísticos posteriores a las primeras décadas del siglo XX comenzaron a usarla como elemento principal de expresión. Así pues, esta se tornó elemento esencial para el desarrollo intelectual de la fotografía y la creación artística, pues, al superar las bases mecánicas de producción, la fotografia respondió a las demandas de creación que tenía el hacer artístico para la segunda mitad del siglo XX. Demandas donde primó la capacidad de pensar los fenómenos perceptivos y desarrolló un ejercicio donde convergieron los instrumentos técnicos, procesuales e intelectuales, los cuales encaminaron a los grupos hacia una nueva expresión visual.

Es así como, dentro de los procesos de experimentación con la fotografía aparecieron los fotogramas[1] (imagen 1) desarrollados por Lazlo Moholi-Nagy y Man Ray (1890-1976). Técnica con la cual, los artistas se adentraron en el ejercicio de teorización de la luz, potencializando la creación a partir del uso de las propiedades química y físicas de la fotografía. Obteniendo obras que permitieron dar valor a la fotografía como lenguaje artístico que tiene su principio creador en la luz. De esta manera, se comenzó la producción de fotografías fuera de la reproducción mecánica de interpretación del mundo en imágenes a través de la cámara, tal como lo afirman (Mulet Gutiérrez & Seguí Aznar, 1992, p. 283). Así:

Este método hace patente un tipo de cración lumínica en el que la luz, en cuanto nuevo medio para la creración, se emplea de manera autónoma, del mismo modo que ocurre en la pintura con el color y en la música con el sonido. A esta forma de creación luminica la her llamado fotograma. Esta materia, recien conquiestada, la luz, ofrece un rico potencial creativo. (Moholy-Nagy L. , 2005, p. 88)

Imagen  1 Moholy-Nagy. Sin título, Chicago (1940) Flolwang Museum, Essen.

De esta manera la idea de una  fotoplástica conmenzó a consevirse, bajo esta noción se entendió la fotografia como un ejercicio de pensamiento y creación independiente de la mimesis que era el acto constitutivo de la producción fotogafica por tradición. Por lo que, la estructuración de la fotoplastica no es la composición de imágenes  desde un punto de vista estrictamente de la captura del objeto, sino que la composición esta orientada a alacanzar la representación de ideas, tal y como lo expresa (Moholy-Nagy L. , 2005, p. 151), en este punto la fotografia ya se consolidó como un ejercicio de producción, investigación y creación. En esa medida los movimientos de artisticos, que hacen uso de la fotografia y la luz como concepto, comenzaron a invitar al espectador a adentrarse a un terreno en donde se expande la percepción y se reconfigura la experiencia en cuanto a la fotografía en si misma.

Ahora bien, el ejercicio de trabajar la luz como concepto desde la fotografía no solo rompio con las ideas sobre las artes plásticas y su hacer, sino que, también propuso sus propias rupturas dentro de las formas de problematizar la imagen plástica. De esta manera, la fotografía, como práctica, abrió un nicho de creación donde configuró suis propias maneras de construcción poética, con lo que se posiciono como un lenguaje reflexivo y conceptual en sí misma, alejada de otros referentes como la pintura, la gráfica o la escultura. Por lo cual reconocer la fotografía como lenguaje dentro de las prácticas artísticas le brindó otras delimitaciones estéticas y promovió la figura de creador-artista-fotógrafo, quien le da sentido intelectual a la producción.

Imagen  2 Otto Steinert. Strenges Ballett, Hommage á Oskar. Berlin (1949)

Finalmente, al problema de creación fotoplástica se une un interés por realizar metáforas de la realidad y la percepción a través de indagaciones sobre ¿qué hacer desde la fotografía? Y no ¿Qué hacer con ella? Preguntas que nacen sobre el límite propuesto desde el acto intelectual y creador, que le fue propuesto en las primeras décadas del siglo XX. Todos estos elementos que alimentaron el interés para concebir la fotografía como lenguaje creativo para y desde el arte, desde los pictorialistas hasta las vanguardias, fortalecieron el camino para que hoy podemos pensar, reflexionar, crear y producir ideas a través de poéticas visuales. Las cuales vinculan directamente a la luz como instrumento de creación, aplicando como principio de expresión la idea de “dibujar con luz”, y recuperando la delimitación que se le dio al concepto de fotografía en si misma. A parecieron en los años posteriores, formas técnicas propias de la expresión, la experimentación y la intelectualización de la fotografía como los rayogramas conocidos también como fotogramas, los quimigramas[2], las impresiones en lumen[3] (Imagen 2) entre otras fueron exploradas por diversos artistas haciendo de la alquimia fotográfica y la luz un ente creador, una herramienta para la elaboración de poéticas visuales.

Imagen  3 Mónica Molina, Deshojando Margaritas (Detalle), (2019) Impresión Lumen sobre papel fotográfico blanco y negro.

Bibliografía

Estrada, M. (02 de Mayo de 2013). Revista replicante. Recuperado el 27 de Abril de 2022, de revistareplicante.com/el-fotograma/: https://revistareplicante.com/el-fotograma/

Moholy-Nagy , L. (1994). La nueva vision y reseña de un artista (Vol. 2). Buenos Aires: Infinito.

Moholy-Nagy, L. (2005). pintura, fotografía, cine. Y otros escritos sobre fotografía. (G. Vélez, & C. Zelich, Trads.) Barcelona: Editorial Gustavo Gili, SA.

Mulet Gutiérrez, M. J., & Seguí Aznar, M. (1992). Fotografía y Vanguardias Históricas. Laboratorio de Arte: Revista del Departamento de Historia del Arte(5,2), 279-305.

Sanz, E. (17 de Junio de 2021). Vein. Recuperado el 27 de Abril de 2022, de vein.es/las-impresiones-lumen-azar-y-singularidad/: https://vein.es/las-impresiones-lumen-azar-y-singularidad/

VVAA. (16 de Febrero de 2022). Wikipedia. Recuperado el 27 de Abril de 2022, de wikipedia.org/wiki/Quimigrama: https://es.wikipedia.org/wiki/Quimigrama


[1] El fotograma es una impresión fotográfica en la que la cámara está ausente. La imagen se crea a través del acomodo de objetos bidimensionales o tridimensionales sobre el papel fotográfico, se expone a una fuente luminosa y posteriormente la imagen se fija por medios químicos. (Estrada, 2013)
[2] El quimigrama es una técnica pictórica que produce imágenes combinando procedimientos y materiales propios de la pintura y de la fotografía. Los materiales fotográficos sensibles a la luz se utilizan sin la mediación de una cámara y en un ambiente iluminado. Este proceso pertenece al ámbito de la experimentación plástica y es una técnica ecléctica de la pintura y la fotografía, ya que emplea materiales como el papel fotográfico, el revelador y el fijador obteniendo resultados similares a los de una acuarela, pero las posibilidades expresivas del quimigrama se pueden multiplicar mediante el uso de productos específicos de la pintura como el barniz, la cera o el óleo. Estos planteamientos experimentales son similares a los realizados por pintores como Paul Klee, Max Ernst y Antoni Tàpies. (VVAA, 2022)

[3]La impresión Lumen es principalmente un fotograma solar. No necesita ninguna cámara. Solo luz, papel fotográfico en blanco y negro y un objeto tridimensional.” (Sanz, 2021)

No hay comentarios:

Publicar un comentario